Piñera, que se lució como el ambientalista del año el septiembre en Nueva York y hasta escaló unos puntos en las encuestas, busca repetir la hazaña como anfitrión en diciembre en Santiago. Y ya comienza a ordenar y limpiar la casa. Esta semana inició conversaciones con las generadoras para descarbonizar no el 2040 sino el 2030. Un diálogo que podría, si quiere protagonismo, ser más decidido, reclaman ambientalistas.