Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *
Captcha *
Reload Captcha

Diálogo de gobierno venezolano y un sector de la oposición

By Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo) Septiembre 21, 2019 310 2 comentarios
Edgar Zambrano Edgar Zambrano

A pesar de la insistencia de los ultra opositores el camino de la intervención extranjera en Venezuela parece, por ahora, descartable. El mismo Mike Pompeo declaró que la oposición tenía 40 candidatos a la presidencia y el mismo número de fracciones en disputa. La Casa Blanca ha captado que la oposición es incapaz de unirse.

 

El prestigio del autoproclamado, Juan Guaidó ha  caído a su mínima expresión, y una de las pruebas es su relación con los paramilitares y narcotraficantes, ubicados en la frontera con Colombia, y las distintas versiones sobre los hechos, presentados en fotos, constatan la validez de la acusación contra Guidó. Además, testigos del lugar donde han acaecido los hechos acusan que los narco paramilitares, dueños del pueblo, decretaron toque de queda el día del paso de Guidó, de Táchira  a Cúcuta, el 23 de febrero del año en curso.

 

La aprobación del Tratado de Asistencia Recíproca por parte de los gobiernos al servicio de Estados Unidos en la OEA, que incluye la invasión militar, no parece aplicable, pues muchos gobiernos de derecha, (incluido el chileno), descartan el recurso de la fuerza militar contra Venezuela.

 

Los ultraderechistas venezolanos, encabezados por María Corina Machado, son ahora los únicos que insisten en propiciar una invasión, que no sólo sería fatal para su pueblo, sino también para todo el Continente. Hay que ser muy mal nacido y fanático para demandar que su país sea ocupado por fuerzas extranjeras.

 

Desahuciada la mediación de Noruega por parte de Guaidó, quien anuncia unilateralmente el cierre del diálogo gobierno-oposición, no que quedaría otro camino que la violencia, que nadie desea.

 

La liberación del vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano y sus atinadas declaraciones en el sentido de privilegiar la vía chilena como forma de salida a la crisis y, sobre todo, poniendo la política por sobre las armas, parece abrir un camino hacia el diálogo,  sobre todo en el Partido Acción Democrática.

 

El acuerdo de un sector de la oposición con el gobierno, asì estos partidos sean minoritarios, abre un camino interesante en el comienzo de una posible salida al conflicto. Los puntos en común no son baladíes: en primer lugar, la reintegración de los diputados del Polo Patriótico, (partidos de gobierno), a la Asamblea Nacional; en segundo lugar, la reforma al Consejo Electoral; en tercer lugar, la liberación de los presos políticos que, de cumplirse, podrían dar cabida a una política de respeto a las libertades públicas. Desde ya, según el parlamentario Edgar Zambrano, serían liberados cerca de 58 presos.

 

Descalificar como vendidos al gobierno a Timoteo Zambrano, Claudio Fermín, Henri Falcón y Felipe Mujica, dirigentes de partido,  no es el mejor camino para destrabar el conflicto: una regla fundamental de la vía no-violenta consista en la masividad de la protesta, por consiguiente, el excluir a gente que podría apoyar la desobediencia civil, sólo acarrearía una prolongación del sufrimiento del pueblo, especialmente de los sectores populares.

 

La ultraderecha venezolana, si detentara el poder político, seguramente aplicaría métodos no muy distintos de los empleados por Augusto Pinochet, en Chile, y de Jair Bolsonaro, en Brasil para acallar a quienes no estén de acuerdo con su posición. Tan criminal es el terror rojo, como el pardo de los nazis. Por muy deficiente que sea la democracia, es mil veces mejor que la dictadura, el autoritarismo y la tiranía, (que será siempre mi camino).

 

Con mucha razón los venezolanos saben bien que serán ellos los que pagarán los costos de una guerra civil o de una invasión, y no están dispuestos a donar su vida en aras del poder de una casta u otra. Como bien dice Edgar Zambrano, la anti política le ha hecho muy mal a su país, en consecuencia, revalorar el legado de la buena política democrática representa un camino posible de salida a la crisis.

 

Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)

21/09/2019               

Valora este artículo
(2 votos)